50 años de permanencia, con una más que significativa asistencia a esta conmemoración, ya tienen un alto significado político y social: el sentimiento comunero en Castilla no es ni una invención ni un artificio, y no sólo se demuestra cada 23 de abril en Villalar, sino que lo hace en otras muchas expresiones de lucha de nuestro pueblo. Aunque Villalar ha pasado por diferentes etapas en estos 50 años, siempre ha demostrado su profundo arraigo popular, y este 23 de abril ha vuelto a reflejar la fortaleza de ese arraigo.
La historia comunera, aunque desde el punto de vista académico o formal no sea bien conocida por sectores amplios de nuestro pueblo, es una clara referencia en un sentido positivo. Es muy habitual escuchar la expresión de que “si los comuneros hubieran ganado, esto sería muy diferente”. La sabiduría popular es algo que hay que tener muy en cuenta.

La Delegación del Gobierno, imaginamos que usando datos proporcionados por la Guardia Civil, considera que pasaron más de 20.000 personas por la campa, aunque la apariencia empírica era de una mayor masividad. En esta ocasión, aunque con menos ruido y beligerancia, tanto desde la Junta como desde el Ayuntamiento, con la colaboración de la Cadena Ser, se ha intentado desvirtuar una vez más aquello que es el elemento principal en esta conmemoración: el recuerdo de la lucha en defensa de la soberanía y de los intereses del pueblo castellano por l@s comuneros entre 1520 y 1522, y la continuidad histórica hasta el tiempo presente de esas reivindicaciones. El plan del Ayuntamiento, según refería el alcalde hace poco más de un mes, consistía en celebrar nada menos que 4 o 5 días de conciertos en Villalar, a la manera de un macrofestival. Para ello se habría cambiado la ubicación del escenario, que se instalaría en la zona donde se ubica nuestra carpa, convirtiéndose la zona del pinar en el “backstage” del escenario, y moviéndose todas las carpas a la zona del mercadillo, al estilo de la Feria de Abril. Con nuestra oposición y también con la de otras organizaciones y colectivos, esa maniobra no se llevó adelante, y esperamos que no se intente de nuevo en el futuro, ante lo que estaremos vigilantes.
A nivel global, Villalar 2026 fue un éxito de participación y ambiente, con una gran asistencia que se vio tanto en el pueblo, como en la campa y en las diferentes carpas; hay que destacar el concierto del Nuevo Mester de Juglaría, que sirvió para reforzar el carácter popular de la conmemoración.

La carpa del movimiento comunero contó con la mayor de las asistencias de forma continuada a lo largo de toda la jornada. Consideramos que esto se debe tanto al programa de actividades como a nuestra trayectoria ideológico-política, muy diferente a la de otras organizaciones.
Respecto al acto político, iremos publicando en la web las intervenciones de las organizaciones del movimiento comunero y las de los portavoces/as de los diferentes sectores y entidades que participaron en el acto político, incluyendo la del representante de la Embajada iraní. Especial mención para el homenaje que se le hizo a nuestro compañero Carolo de Burgos, recientemente fallecido, que estuvo cargado de emotividad y políticamente muy útil. Queremos dar las gracias a sus familiares y amigos que vinieron desde Euskal Herria para participar en él.
En 1976 se realizó la primera conmemoración de Villalar, convocada por el Instituto Castellano-Leonés, organización que se legalizó en esta época y que hizo un interesante trabajo de recuperación de la historia comunera. Doris Benegas era socia de esta institución, y también una de las personas que participó en esa concentración represaliada por las instituciones postfranquistas, que no se diferenciaban en nada de las de la dictadura. El Gobierno Civil de Valladolid (lo que hoy son las subdelegaciones del Gobierno) trató de impedir esa concentración, pero los centenares de asistentes tuvieron habilidad y valentía suficientes como para finalmente conseguir concentrarse en las campas, pese a que la Guardia Civil a caballo los disolvió sable en mano siguiendo las directrices del Gobierno Civil. Las personas que contribuyeron a forjar el movimiento comunero del siglo XXI estuvieron presentes desde aquellos primeros momentos en la recuperación del homenaje a la Revolución.
Por cierto, hemos visto en las redes sociales de alguna organización que Villalar es «la fiesta de la izquierda». En nuestra opinión, Villalar tiene que ser la celebración de todo el pueblo trabajador castellano.
Para terminar esta pequeña crónica, queríamos hacer un par de consideraciones más. En primer lugar, felicitar al conjunto del pueblo castellano por el mantenimiento de su compromiso con la memoria de la Revolución comunera; y en segundo lugar, saludar de forma muy sincera a la militancia y a los/as simpatizantes, especialmente a los/as jóvenes, por su trabajo en la preparación de la carpa y durante las actividades del 23 de abril.
¡Viva Villalar! ¡Viva Castilla Comunera!
